martes, 3 de mayo de 2016









LOS SEÑORES DEL ACERO

1985                                   Paul Verhoeven





CARNE Y SANGRE.

Estas dos palabras definen perfectamente que es lo que este crudo y violento film de aventuras nos ofrece.

Verhoeven, fiel a su estilo nos da su visión de la Baja Edad Media, esto es, un mundo cruel, injusto, sucio, feo, pero sobre todo excepcionalmente violento.


Ya todo esto nos encontramos a Martin, un mercenario escarmentado de todo que lucha para quien sea con tal de poder seguir sobreviviendo en ese mundo brutal e inmisericorde, aunque se juegue la vida para ello. Junto a el se encuentran un fiero pero fiel grupo de seguidores: dos prostitutas, Celine, unida sentimentalmente en principio a Martin, y Polly, unida a Summer, un soldado bastante cruel y sádico con un desaforado impulso sexual, Karsthans, el siempre genial Brion James, y un cardenal con aires de místico que suele sacar de apuros a Martin.


Un grupo pues, de hombres y mujeres totalmente curados de espanto, que mata viola y saquea con total falta de remordimiento y compasión, pues el mundo en el que viven así les ha enseñado sin dejarles otra opción, sobrevivir cueste lo que cueste.


En el otro lado de la balanza se encuentra Arnolfini, un señor de la guerra que tras conseguir, con la ayuda de un ejercito de mercenarios capitaneados por Hawkood, un hombre cuyo honor y palabra se verá manchada por la perfidia de este, tras conquistar la ciudad, Steven. el hijo de Arnolfini, con mas honor y corazón que su padre, pero con tanto o mas genio que el, y finalmente la manzana prohibida, y causa del desastre de Martin y su tropa, Agnes, una Jennifer Jason Leigh mas bella que nunca quién volverá locos a ambos hombres llevándolos al enfrentamiento y a la destrucción.

La película es notable por crudeza y explicitez a la hora de tratar el sexo y la violencia desmedida por parte de todos los personajes involucrados. Pero mejor que ello es el sentido que Verhoeven le da a todo ello.


El grupo de Martin es como una manada de perros salvajes. Siguen a su líder pero se pueden revelar fácilmente y matarlo sin compasión si creen que los conduce a la muerte sin sentido o si se ha vuelto débil y blando.

Agnes es como un demonio con el aspecto de un Angel. Su belleza la hace parecer frágil y dulce, pero en verdad es impúdica, perversa y manipuladora. Los personajes no están vacíos sino que cada uno de ellos muestra como mínimo un rasgo de personalidad bien definido que nos hace odiarles, amarles o desconfiar de ellos.


Es muy destacable el contraste que se muestra entre el fin de una vieja época y el comienzo de otra. El mundo donde predominaba la espada y la fuerza bruta unida a la superstición va extinguíendose dejando paso a otra donde poco a poco predominará la pólvora, el razonamiento y la tecnología. en pocas palabras empieza el Renacimiento y acaba la Edad Media. Al menos en parte. Entonces el asedio , muerte y destrucción de los mercenarios junto al viejo castillo, sirve de metáfora que represantaría la victoria de un nuevo modo de concebir el mundo sobre otro ya obsoleto y mas bárbaro. 

Pero curiosamente, el hecho de que Martin sobreviva muestra que en ese nuevo mundo de ciencia, arte, tecnología y armamento mas sotisficado siempre sobrevivirá una parte salvaje del hombre que quizás nunca se extinga, una parte donde predomine el acero manejado por la carne y bañado por la sangre como en tiempos remotos. Baste con ver como el hijo de Arnolfini mata al crudo soldado Summer, haciendo uso de su astucia, inteligencia e ingenio, lanzándole un mini proyectil, justo en el rostro, muestra de como el chico, mas débil, puede tumbar al mas fuerte con ayuda de un armamento mas sotisficado y mortal que el simple acero, la pólvora.

Flesh and Blood es pues para mi, una obra maestra por la forma tan alejada de los clichés y convencionalismos Hollywoodianos sobre el medioevo enseñando el mundo como siempre ha sido: unos pocos arriba, unos cuantos en medio, y el resto abajo, sobreviviendo como puede y perseguido por los de arriba cuando no ya no pueden seguir abusando de ellos.

Una historia de pasión,sexo y violencia, pero por encima de todo, HUMANA, ensalzada por una genial banda del legendario Basil Poledouris, y una buena fotografía de su fetiche Jan de Bont.

Totalmente Recomendable.

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